Derechos y responsabilidades de las personas con diabetes

Derechos y responsabilidades de las personas con diabetes

Derechos y responsabilidades de las personas con diabetes

Desde finales del siglo XX existe un movimiento para aumentar la conciencia social y de las personas con diabetes sobre sus derechos y responsabilidades. En 2019 la Federación Internacional de Diabetes promulgó una Declaración de derechos y responsabilidades de las personas con diabetes. Aquí le presentamos un resumen de este documento.

La carta pretende mejorar la salud y la calidad de vida de las personas con diabetes. Esto puede permitirles vivir una vida lo más normal posible. Además reducirá o eliminará las barreras para que puedan realizar su potencial pleno como miembros de la sociedad. Esta acta define los derechos y las responsabilidades de las personas con diabetes. Representa el estándar de oro en la atención, tratamiento prevención y educación de la diabetes. Todas las naciones y todas las personas pueden aspirar a que sus integrantes disfruten de estas responsabilidades y derechos.

1. Derecho a la atención de salud

Las personas con diabetes tienen derecho de

  • Recibir un diagnóstico temprano. La atención profesional debe ser equitativa. Las personas deben poder pagarla sin diferencias de raza, etnia, género y edad. La atención incluye el acceso a cuidado y apoyo psicosocial.
  • Disponer de consejo, educación y tratamiento regular y confiable. La educación y el tratamiento irán de acuerdo con las prácticas basadas en la evidencia científica, estará centrado en sus necesidades, independientemente del entorno en el que reciben la atención
  • Beneficiarse de las campañas de educación y prevención en su comunidad
  • Acceder a servicios de alta calidad en el embarazo y parto
  • Que los servicios sean de alta calidad en las distintas etapas de la vida, como la niñez y adolescencia. Se reconocen las necesidades especiales de quienes no están en total posición de representarse a sí mismas.
  • Contar con cuidado de transición de la atención de pediatría a la atención de adultos. Se deben atender los cambios que ocurren por la edad y la progresión de la enfermedad.
  • Que exista continuidad del cuidado en caso de desastres o situaciones de emergencia
  • Tratamiento con dignidad y respeto por parte de los profesionales de la salud. Por supuesto esto incluye el respeto a las creencias religiosas o culturales del individuo.
  • Poder presentar quejas sobre cualquier aspecto de los servicios de diabetes sin detrimento de su atención o tratamiento.
  • Respeto a la confidencialidad de la información relacionada a su diabetes. Que su información personal no sea revelada a terceros sin su consentimiento. Poder decidir si quiere participar o no en programas de investigación, sin detrimento de su atención o tratamiento.
  • Abogar individual y colectivamente ante los proveedores de salud y tomadores de decisiones para que mejoren la atención y servicios de diabetes.

2. Derecho a información y educación

Las personas con diabetes, sus padres o cuidadores, tienen el derecho de

  • Recibir información y educación acerca de la diabetes. Esto incluye: saber cuáles son las medidas de prevención y detección temprana de la enfermedad: Conocer cuáles son los beneficios de la detección temprana en sujetos de alto riesgo. Saber cómo manejar la enfermedad adecuadamente y cómo acceder a educación y a los recursos clínicos.
  • Participar en educación en diabetes para el auto manejo de alta calidad. Esto, en todas las etapas, desde el diagnóstico y cada vez que la necesiten. La educación debe integrar los aspectos clínicos, conductuales y psicosociales de la diabetes. La educación debe brindarse en grupo y de forma individual
  • Involucrarse en la evaluación, planificación e implementación y monitoreo de su propio plan de cuidado y salud
  • Contar con información confiable sobre el nombre y dosis de los tratamientos y medicamentos. Saber cuáles son los efectos esperados y los posibles efectos secundarios de los medicamentos. Entender cuáles son las interacciones con otros medicamentos o con otras condiciones médicas específicas a la persona.
  • Por último, tienen el derecho de tener acceso individual a su historial médico. Pueden acceder a otra información relevante si lo solicitan. Así  mismo tienen el derecho para compartir esa información.

3. El derecho a justicia social

Las personas con diabetes tienen derecho a

  • Ser miembros plenamente comprometidos de la sociedad. Ser tratados con respeto y dignidad por todas las personas, sin sentir la necesidad de esconder el hecho de que tienen diabetes.
  • Tener acceso a medicinas y tecnologías de monitoreo con precios razonables
  • Ser tratados equitativamente para conseguir empleo y progresar en su carrera profesional. Es conveniente reconocer también que hay ocupaciones con riesgos identificables que pueden limitar el empleo. (Esto puede ocurrir especialmente en el caso de que la persona tenga complicaciones de diabetes).
  • Recibir trato con respeto y dignidad por todos los segmentos de la sociedad.
  • No ser discriminados en la cobertura de seguros y al aplicar a una licencia de conducir.
  • Recibir apoyo en las actividades preescolares, escolares, extracurriculares. De igual manera participar en redes de apoyo, como clubes sociales y en los espacios de trabajo. Poder asistir a sus citas médicas. Tener un tiempo dentro de su jornada escolar o laboral para realizar el automonitoreo de sus niveles de azúcar. También contar con un tiempo para la administración de medicamentos en un ambiente seguro y limpio.
  • Crear y participar en una organización representativa de personas con diabetes. Buscar apoyo para esa organización de los proveedores e instituciones de salud y de la sociedad civil.

4. Responsabilidades de las personas con diabetes

  • Compartir información con sus proveedores de salud. Esto incluye información sobre el estado actual de su salud, los tipos de medicamentos que usan, historia de alergias, su entorno social y su estilo de vida o cualquier otra información que sea relevante para determinar el tratamiento más adecuado.
  • Manejar el plan de cuidado y tratamiento que acordaron con el profesional de salud.
  • Adoptar, implementar y monitorear comportamientos de estilos de vida saludable como parte de su plan de auto manejo de la diabetes.
  • Discutir con los profesionales de salud cualquier problema que tengan con el plan de tratamiento recomendado. Esto incluye hablar sobre las barreras que puedan presentarse para implementar el plan de tratamiento.
  • Informar a la familia, colegio, trabajo y colegas que tienen diabetes. De esta manera, las personas en su entorno podrán apoyarla si fuera necesario.
  • Mostrar consideración y respeto por los derechos de otras personas con diabetes y de sus proveedores de salud.

En resumen

Las personas con diabetes tienen el derecho de recibir información y educación que les permita tomar decisiones sobre su propia vida y sobre el control de su enfermedad. La diabetes es una enfermedad crónica no transmisible, que necesita de la participación de la persona para controlarla. Las complicaciones de diabetes se pueden prevenir si se controlan los niveles de azúcar. Entre más temprano se controle el azúcar, menor será el riesgo de presentar complicaciones y más oportunidades habrá de preservar la salud y la calidad de vida de las personas con diabetes.

Por favor háganos llegar sus comentarios y preguntas sobre este artículo. Espere más información sobre este tema en las siguientes ediciones.