Hemoglobina glicosilada A1c: qué es y para qué sirve

Hemoglobina glicosilada A1c: qué es y para qué sirve

La hemoglobina glicosilada A1c, también conocida simplemente como “A1c” es una prueba de laboratorio. Sirve para evaluar cómo se encuentra el control de la glucemia (azúcar en la sangre) durante los últimos tres meses.

La A1c es la fracción de la hemoglobina (la proteína portadora de oxígeno en la sangre), que se fija de forma irreversible al azúcar en la sangre. Cuando los niveles de azúcar están elevados, la hemoglobina glicosilada A1c, se eleva en esa misma proporción.

El problema es que la unión entre el azúcar y la hemoglobina (la glicosilación) es una reacción química “permanente”. Los valores de A1c solo cambian cuando la hemoglobina se renueva en sangre. Normalmente, los glóbulos rojos renuevan su hemoglobina cada tres meses (100 días). La A1c refleja el promedio de los valores de azúcar en la sangre en los últimos tres meses. Esto permite al equipo de salud tomar decisiones para ayudarte a lograr el control de la diabetes.

Por estas razones, los cambios en los valores de azúcar en la sangre se reflejan lentamente en la A1c. La prueba se realiza cada tres meses. Como no se altera sino por los cambios en la hemoglobina total, puede hacerse sin ayuno previo.

Varios estudios científicos han demostrado que mantener niveles de A1c lo más cercano posible a 7.0% es útil para disminuir el aparecimiento de complicaciones de diabetes, como fallo renal, neuropatías, retinopatía, amputaciones de extremidad inferior o baja visión. Esto significa que las complicaciones son causadas por los niveles altos de azúcar en la sangre, y no por la diabetes cuando está bien controlada. En cambio, las complicaciones son más frecuentes cuando la A1c está por arriba de 9%

La A1c se mide en sangre. Se toma una gota de sangre de un dedo, igual que para hacer una glucometría. Se coloca en un cartucho especial y la máquina la procesa en menos de 6 minutos. Puedes encontrar más información sobre este tema aquí.