Impacto de las emociones en el control de la diabetes

Impacto de las emociones en el control de la diabetes

Impacto de las emociones en el control de la diabetes

Preguntas muy frecuentes al atender personas con diabetes son ¿Cuál es el impacto de las emociones en el aparecimiento de la diabetes? Y ¿Cómo impactan las emociones el control de la diabetes? Para comenzar, se afirma que definitivamente hay una relación de dos vías entre los sentimientos y emociones y las enfermedades que pueda tener una persona. Así como saber que tenemos una enfermedad nos puede causar diversas emociones, de la misma manera aprender a manejar las emociones puede ayudarnos a mejorar el control de las enfermedades crónicas como la diabetes.

Las emociones más frecuentes relacionadas con la diabetes

Las emociones son sensaciones que experimentamos, que pueden movernos o paralizarnos. Pueden ser positivas (nos hacen sentir bien) o negativas (nos hacen sentir mal o son desagradables). Así que para analizar el tema, empecemos definiendo cuáles son las emociones más frecuentes que se asocian a tener diabetes.

  • El “distrés”. Este es un tipo de estrés que puede generar efectos negativos en el organismo, especialmente si no se maneja adecuadamente. Las cargas diarias del manejo de la diabetes incluyen actividades que pueden ser un reto para manejarlas. Por ejemplo, hacer la dieta y el ejercicio, seguir el tratamiento, recibir apoyo de familiares y personas cercanas, o tener una buena relación con el médico tratante. Está demostrado que disminuir la carga que representa el tratamiento puede mejorar el control de la diabetes.
  • La culpa. Ya sea que la persona se sienta culpable, o que las personas a su alrededor le “echen la culpa” de tener diabetes o de no cumplir el tratamiento. De cualquier forma, sentirse culpable perjudica el control de la diabetes. Podemos liberarnos de esta culpa, ya que es un sentimiento aprendido, negativo e innecesario.
  • El miedo. Las voces acerca de los efectos negativos del tratamiento (como por ejemplo ideas contra la insulina); o los temores de desarrollar complicaciones. El miedo es una emoción básica. Si la aprovechamos bien, nos permite huir y alejarnos del peligro. Por otro lado, podemos caer en la trampa de no afrontar nuestros temores. Entonces, el miedo nos paraliza. Así que lo que necesitamos para controlar el miedo es afrontarlo, analizarlo y usar información científica objetiva para alejarnos de que ocurran estas situaciones.
  • La ansiedad y la angustia también nos paralizan. Se manifiestan como preocupación por el futuro. Sin embargo, antes de atribuir lo que sentimos a estas causas, tenemos que asegurarnos de que no existan causas orgánicas (como azúcar alta o presión arterial elevada).
  • El enojo es una manifestación de que la persona se siente lastimada. También puede ocurrir cuando las complicaciones de la diabetes mal controlada hacen que la persona pierda su independencia. Esto incluye perder capacidad de movilización o perder calidad de vida. Es necesario manejar el enojo adecuadamente, ya que si no se maneja, puede aumentar las conductas de riesgo. Por ejemplo, es más probable autolesionarse, tener accidentes o consumir sustancias como alcohol o drogas. El enojo puede manejarse para minimizar sus impactos negativos sobre la salud.

Efectos de las emociones sobre el control de la diabetes

Como puede verse, las emociones que se relacionan más frecuentemente con la diabetes se identifican como “negativas”. Esto no quiere decir que las emociones negativas sean “malas” en sí mismas, sino que necesitamos manejarlas adecuadamente para evitar sus efectos negativos sobre la salud física y emocional. La razón de ser de estas emociones negativas es precisamente que busquemos ayuda. Todas las emociones se pueden manejar y el manejo es de dos vías. Por ejemplo, mejorar el control de la diabetes va a disminuir las emociones negativas que pueden aparecer. Y manejar las emociones negativas permitirá que la persona esté libre de esas cargas, pueda aprender cosas nuevas, sentirse bien y tomar el control de sus decisiones sobre su tratamiento.

Recuerde, aprender a manejar las emociones es parte de llevar un Estilo de Vida Saludable.

Resumen

El distrés, la culpa, el miedo, la ansiedad y el enojo son emociones que existen para buscar ayuda y alejarnos del peligro. Si no manejamos estas emociones, ellas nos paralizan, pueden causar mucho sufrimiento y dificultar el control de la diabetes. En cambio, cuando las manejamos, podemos evitar estos efectos adversos sobre nuestra salud y nuestras relaciones interpersonales.

Por favor háganos llegar sus comentarios y preguntas sobre este artículo. Espere más información sobre este tema en las siguientes ediciones.