¿Cómo prevenir lesiones en los pies?

¿Cómo prevenir lesiones en los pies?

La gran mayoría de las lesiones en los pies en las personas con diabetes son prevenibles, mediante el buen cuidado diario. Las claves para prevenir lesiones en los pies son:

1. Mantener buen control de azúcar y presión arterial. A mejor control, menor riesgo de complicaciones.

2. Lavado y cuidado diario. Lava tus pies con agua tibia y jabón. Sécalos con una toalla limpia. Lubrica la planta de los pies, pero no entre los dedos. Corta las uñas de forma cuadrada en las esquinas, para evitar que se encarnen. Evita las navajas y los cortauñas, prefiere una lima suave o una piedra pómez si tienes callos pequeños. Los callos grandes necesitan atención médica urgente para prevenir que formen úlceras.

3. Revisa las calcetas o calcetines. Prefiere las medias o calcetines de algodón. Evita los que te aprieten y los que son de tejido sintético, como el nylon, para que los pies no huelan mal al sudar. El sudor de los pies indica que la circulación y la sensibilidad es normal: si tus pies dejan de sudar, consulta para determinar la causa.

4. Revisa el calzado. Los zapatos deben suaves, sin costuras por adentro, bien acolchonados, con buen soporte en el arco. Evita las sandalias, ya que brindan poca estabilidad para caminar. Prefiere los zapatos cerrados, debidamente ajustados, como los tenis. La suela necesita ser lo suficientemente fuerte como para impedir que el pie se lastime con clavos, piedras o cosas que estén tiradas en el camino. Si hay desgaste o rupturas dentro o fuera del zapato, cámbialo inmediatamente y busca si hay lesiones en los pies: estos cambios indican que el pie está sometido a fuerzas y presiones anormales, que pueden causar callos o úlceras.

5. Cuando asistas a tu consulta médica, quítate los zapatos y calcetines y pide al médico que revise tus pies, para detectar señales de riesgo que pueden tratarse tempranamente. Una idea común es que las lesiones severas de los pies siempre duelen, pero esto es falso. Pueden haber lesiones serias que no duelen, porque se ha perdido la sensibilidad protectora: si existe una lesión que no duele, el riesgo de no tratarla tempranamente es mayor. En cambio, si te examinan los pies 3 o 4 veces al año, será más fácil detectar los problemas y tratarlos.

6. Si tienes una lesión abierta (como una úlcera) o tu pie está hinchado o deformado, ¡consulta rápidamente! Lo esencial será hacer un buen diagnóstico y establecer el tratamiento indicado. Evita caminar o hacer ejercicio que implique cargar tu peso mientras la lesión esté abierta. Cuando cierre la lesión podrás volver a hacer ejercicio.

Estas medidas son sencillas pero sumamente útiles para prevenir lesiones en los pies. ¡Compruébalo!