Glándula tiroides, relación con la dieta y la diabetes

Glándula tiroides, relación con la dieta y la diabetes

¿Qué es la glándula tiroides?

La glándula tiroides es una glándula que se encuentra en la base del cuello. Produce la hormona tiroidea, que es esencial para el crecimiento y desarrollo en los niños. En los adultos, la hormona tiroidea regula el metabolismo y la producción de energía en el cuerpo.

Síntomas y causas de hipotiroidismo

Cuando la tiroides no funciona bien, ocurre hipotiroidismo. Los síntomas de hipotiroidismo son:

  • Dismnución de la movilidad intestinal, lo que causa estreñimiento.
  • Piel reseca, caída del cabello y de las cejas
  • Reducción de la generación de calor (la persona siempre tiene frío)
  • Hinchazón, porque el riñón no maneja bien la excreta de agua
  • Alteración de las grasas en la sangre (aumento de colesterol y triglicéridos)
  • Cansancio, sueño durante el día, insomnio en la noche
  • Anemia
  • Alteraciones menstruales en las mujeres
  • Alteraciones del metabolismo del azúcar (más riesgo de prediabetes)

Causas importantes de hipotiroidismo son la Enfermedad de Hashimoto, que es un proceso autoinmune, y la deficiencia de yodo. La falta de yodo puede causar agrandamiento de la glándula, lo que se conoce como bocio. Debido a que el yodo se obtiene de la dieta, es importante saber qué alimentos afectan la abosrción de hierro y por tanto, la función de la tiroides.

De dónde se obtiene el yodo

Los mariscos y productos marinos son una buena fuente de yodo. Sin embargo, para las poblaciones que no viven cerca del mar, la principal fuente de yodo en la dieta es la sal yodada. La cantidad de yodo recomendada al día es de 150 microgramos para los adultos.

Esto significa que un adulto necesita ingerir 3.3 gramos de sal al día para cubrir los requiermientos de yodo. Entonces, quitar la sal por completo de la dieta puede causar deficiencia de yodo y mal funcionamiento de la glándula tiroides. Hay que considerar que los alimentos procesados pueden ser ricos en sodio, pero no todos son preparados con sal yodada.

Por otro lado, hay alimentos que pueden retrasar la absorción de yodo cuando se comen en altas cantidades. Por ejemplo, la soya y las plantas crucíferas, que incluyen el repollo, el brócoli, la coliflor y las coles de Bruselas. También la yuca, especialmente si se consume cruda, puede disminuir la absorción del yodo de la dieta.

En Guatemala, en los años 1950 el bocio causado por deficiencia de yodo se consideraba una enfermedad endémica. La Ley General de fortificación de alimentos se aprobó en 1992. El reglamento específico para fortificar la sal con yodo se publicó en 1993. Sin embargo, en el 2007, solo el 76% de las muestras de sal cumplen con los niveles mínimos de fortificación que son de 15 mg de yodo por cada kilo de sal.

¿Cómo cuidar la función de la tiroides con la dieta?

Primero que todo, verifique que la sal que consume en su casa esté yodada. Para esto hay un truco muy sencillo. Ponga unas gotas de jugo de limón en la sal. Si ésta se pone azul, es que sí está yodada.

Luego, asegúrese de agregar un mínimo de 3 gramos de sal al día en su dieta. La sal es necesaria en esta cantidad. Lo que hay que evitar son los excesos, ya que el consumo elevado de sodio (más de 6 gramos al día) puede elevar la presión arterial. Entonces, la clave es la moderación: no dejar la sal del todo, mientras se evita el sodio añadido a los alimentos comerciales.

Por último, puede incluir productos de mar (pescado, mariscos) en su dieta.

Relación entre diabetes y enfermedad tiroidea

Las enfermedades crónicas no transmisibles del adulto, como la presión arterial elevada (hipertensión), la diabetes y el hipotiroidismo, frecuentemente ocurren al mismo tiempo en la misma persona. Las estadísticas estiman que 2 de cada 10 personas con diabetes pueden tener hipotiroidismo. Por esta razón, si usted tiene diabetes, hipertensión o trastornos de las grasas en la sangre, su médico le recomendará hacer un examen de tiroides, por lo menos una vez al año.