Riesgos y beneficios de las dietas para perder peso

Riesgos y beneficios de las dietas para perder peso

Riesgos y beneficios de las dietas para perder peso

Ahora que ya analizamos en qué casos podría ser necesario perder peso, analizaremos la forma más común de perder peso, que es “hacer dieta”.

Hacer dieta para perder peso está “de moda”

En el siglo XXI hay mucha más gente que en épocas anteriores “haciendo dieta” para perder peso de una manera intencional. Entre los años 1950 y 1966, la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos estimó que había un 14% de las mujeres y un 7% de los hombres haciendo dieta. Para el periodo de 2003 a 2008, esta cifra se aumento a 57 y 40% respectivamente.

También se ha aumentado la cantidad de personas que tienen un IMC menor de 25 kg/m2 que hacen intentos injustificados por perder peso. Recuerde que cuando el IMC es menor de 25 kg/m2, en realidad la pérdida de peso podría no beneficiar el control metabólico.

Existe una gran influencia de los medios de comunicación sobre la importancia de la figura corporal. está de moda y se considera “bonito” tener una figura esbelta. De hecho, está reportado que los hijos aprenden de sus padres a hacer dieta y a desear ser delgados desde edades muy tempranas.

Sin embargo, los estudios a largo plazo reportan que las personas que hacen dieta para perder peso rara vez logran mantener el peso perdido, por lo que hacen intentos repetidos. El problema es que, si no se cuenta con una meta clara, es posible que las dietas causen más problemas que beneficios de salud. Así que en este artículo analizaremos dos definiciones importantes:

  1. ¿Cuáles son los objetivos de las dietas “de moda”? y
  2. ¿Qué efectos secundarios podrían causar las dietas extremas en la salud de la persona?

Objetivos de las dietas “de moda”

No toda “dieta” está indicada para todas las personas. Y no todo lo que está “de moda” es en realidad beneficioso para la salud. Seguramente usted ha escuchado sobre muchas dietas: la dieta detox, la dieta keto, la dieta paleo… en fin, son cantidades. Cada dieta tiene sis seguidores y sus contraindicaciones.

Antes de hacer la dieta, es necesario analizar qué se va a lograr con esa dieta. Si usted quiere perder peso, las siguientes preguntas serían: ¿para qué quiero perder peso? ¿está indicado que yo pierda peso? ¿cuánto peso necesito perder? y ¿cómo lo haré?¿cuál será la mejor dieta para lograr mis metas? y ¿cuál será la dieta que me causará menos problemas y efectos negativos de salud? Ya con una meta clara, será más fácil escoger la dieta que necesitará seguir.

Hay mucho problema para determinar si una dieta es “eficaz” o no. Esto se debe a que los objetivos de las dietas pueden ser diferentes. Por ejemplo, la mayoría de las dietas pretenden lograr pérdida de peso. Sin embargo, para algunas, el éxito puede significar una pérdida de 2 a 3 kilogramos en un año, mientras que para otras, un resultado exitoso sería perder 60 kilogramos en 6 meses. Como veremos más adelante, estas decisiones son importantes, porque determinarán qué efectos secundarios podría tener la dieta en el organismo.

Además, puede ser que una dieta para perder peso no le ayude a mejorar el control de azúcar si tiene diabetes. O puede ser que no sea la dieta ideal para mejorar los niveles de triglicéridos. Entonces, escoger el tipo de dieta va a depender de los resultados cardiometabólicos que usted necesita lograr, con la menor cantidad de efectos secundarios posible.

Efectos secundarios de las dietas

En cuanto a los efectos secundarios que puede causar una dieta de restricción energética severa, se puede afirmar que las dietas “de moda” pueden causar los siguientes problemas de salud para las personas que las siguen:

  • Las dietas restrictivas son aquellas en las que la cantidad de alimentos es muy poco para las necesidades metabólicas de la persona. Si la cantidad de energía en la dieta es muy baja para los requerimientos de la persona, el gasto energético en reposo va a bajar. Por ejemplo, esto es lo que ocurre con los concursantes del programa “The Biggest Loser“. Estas personas pierden mucho peso, con dietas muy severas, en muy poco tiempo. Luego, a lo largo de los años, lo vuelven a recuperar e incluso suben más que lo que pesaban antes. Esto se debe a que después de hacer la dieta, gastan menos energía que la que necesitaban antes para realizar sus actividades normales. No es que las personas sean “haraganas” o que coman mucho. Es simplemente que su metabolismo se redujo por la severidad de la dieta.
  • Otro de los principales riesgos de las dietas muy restrictivas es el rebote de peso. El rebote, o aumento posterior de peso, puede ser una gran causa de frustración para la persona. Aunque la evidencia de los efectos nocivos de perder mucho peso y luego volverlo a ganar no son concluyentes, la evidencia parece indicar que el beneficio metabólico de este tipo de dietas no es “lo mejor”. En otras palabras, se podrían lograr iguales o mejores resultados, sin tanta restricción, sin tantos efectos secundarios y sin volver a ganar el peso perdido.
  • Otro problema de las dietas con poca energía es que pueden causar pérdida de masa muscular. Cuando no consumimos energía (carbohidratos), o se consumen muy pocos, primero la persona se va a sentir cansada, agobiada, sin poder dormir bien, por la falta de energía. Luego, el cuerpo va a echar mano de las proteínas para producir energía.  En esta etapa, la persona perderá peso rápidamente. Pero lo que está perdiendo es músculo y agua. ¡Alerta! Después de los 40 años, la masa muscular perdida es muy difícil de recuperar. Por esta razón, antes de realizar una dieta extrema, analice bien si en realidad le conviene perder sus músculos. ¡Lo más seguro es que no le conviene!
  • Los músculos son los que sostienen los huesos. Cuando no hay suficiente músculo, o éstos están débiles (condición que se conoce como sarcopenia, o pérdida de masa y fuerza muscular), los huesos no tienen quién los sostenga. Entonces, los huesos empiezan a perder fuerza. Esto se conoce como osteopenia, el paso previo de la osteoporosis. Tanto el músculo como el hueso, cuando están débiles, son sustituidos por tejido graso. Por estas razones, es posible que una persona tenga obesidad y a la vez tenga osteosarcopenia, la combinación de pérdida de hueso y músculo.
  • Todo esto, sin contar con los problemas causados por deficiencias de micronutrientes: es decir, literalmente desnutrición, por no consumir suficiente de estos elementos en la dieta. Pueden ocurrir deficiencias severas de minerales y vitaminas, que afecten las funciones corporales básicas.
  • Hay algunos otros problemas con las dietas de moda, que analizaremos más adelante.

En resumen

Antes de decidir ponerse a dieta, o de seguir una dieta de moda, considere cuidadosamente cuáles son sus objetivos y cómo las dietas de moda pueden afectar su salud a largo plazo. Todos los tipos de dieta, especialmente las que no son balanceadas y las que son muy severas, pueden causar efectos secundarios. La evidencia científica muestra que, para perder peso, es mejor “ir lento, pero seguro”.

Por favor háganos llegar sus comentarios y preguntas sobre este artículo. Espere más información sobre este tema en las siguientes ediciones.