Un plan de acción para cuidar tu salud es el primer paso para manejar la diabetes, bien y a tiempo.
Nuestros expertos te apoyarán para que logres las metas del tratamiento, con resultados objetivos y medibles. Más que sentirte a gusto, obtendrás seguridad sobre tu estado de salud.
Manejar la diabetes a largo plazo te ayudará a prevenir complicaciones.
¿Con cuánta frecuencia hay que ir al médico si tienes diabetes?
En realidad, es muy importante que puedas mantener un seguimiento frecuente, porque eso te ayuda a prevenir complicaciones. Por ejemplo,
- Si el diagnóstico es reciente, si tienes una descompensación aguda o si has pasado mucho tiempo sin consultar, es posible que tu médico te indique consultas más frecuentes, Por ejemplo, cada semana durante el primer mes
- También puede ser necesario tener consultas frecuentes mientras se estabiliza el tratamiento. Por ejemplo, si empiezas un nuevo medicamento, o si recién inicias a usar insulina. En estos momentos, mientras aprendes, lo ideal es evaluar los logros y hacer los cambios en el tratamiento con tu equipo de salud, lo más rápido que sea posible. Cuando se hace así, es posible que logres tus metas de control en unas 6 a 8 semanas o incluso antes de esto.
- Las consultas también son más frecuentes si tienes una infección o enfermedad aguda, si necesitas un procedimiento (por ejemplo, dental, oftalmológico o de cirugía), o si tienes complicaciones, como el hígado graso o enfermedad renal
En cambio,
- Si tu diagnóstico y tratamiento está establecido y estás alcanzando tus metas de manejo, entonces puedes espaciar las consultas, para que sean 3 a 4 veces al año.
¿Qué aspectos se revisan en una consulta médica trimestral?
Cada tres meses, tu médico realizará un examen físico y buscará
- Cómo está tu glucosa y tu hemoglobina glicosilada A1c (el valor que indica el grado de manejo de la diabetes en los últimos 3 meses)
- tus signos vitales (presión arterial, pulso, saturación)
- Cómo estás usando tus medicamentos o insulina y si tienes algún problema derivado de este uso.
- Si hay cambios en tu examen físico, por ejemplo en el corazón, el hígado o los pies.
¿Qué aspectos deben evaluarse por lo menos una vez al año en la consulta médica?
Además de evaluar la glucosa y la Hemoglobina glicosilada A1c, hay varios aspectos importantes:
- Realiza un examen del fondo de tus ojos (retina) cada año, si no hay problemas de la vista
- En el examen físico, el médico evaluará si hay cambios en los signos vitales y laboratorios, que indiquen problemas frecuentes (que pueden ocurrir en todas las personas, con o sin diabetes), como elevación de ácido úrico, triglicéridos o colesterol, entre otras. Se evavlúa si hay enfermedades como hipertensión arterial. Se buscan deficiencias de micronutrientes. Se evalúa la fuerza y la masa muscular.
- Se examina tu corazón y se realiza un electrocardiograma de rutina.
- Se examinan los pies y se realiza un Sudoscan, en busca de lesiones de neuropatía.
- También se buscan enfermedades que son más frecuentes en personas con diabetes. Por ejemplo, la apnea del sueño, el hígado graso o la enfermedad renal crónica.
- Por último, aunque algunos tipos de cáncer son más frecuentes en diabetes, los exámenes periodicos para descartarlos se hacen por igual en las personas que no tienen diagnóstico de diabetes. Esto incluye buscar sangre oculta y transferrina en heces (para descartar cáncer de colon); ultrasonido abdominal para descartar procesos hepáticos o renales; y exámenes de próstata en los hombres y mama o matriz en las mujeres
¿Qué ventajas te da llevar un seguimiento frecuente en la consulta médica?
Si tu seguimiento médico es frecuente, tienes dos ventajas principales
- Primero, que puedes mantener un mejor manejo de las enfermedades crónicas. Tener apoyo profesional es importante, ya que siempre surgen interrogantes sobre el tratamiento. E incluso a veces, no tienes dudas y sí tienes oportunidades de mejora.
- Y segundo, aunque quizás lo más importante, es que, si detectas de forma temprana un problema, puedes manejarlo, antes de que esto te afecte seriamente. En otras palabras, la prevención es la mayor ventaja que puedas tomar al vivir con una enfermedad crónica.