¿Cómo mejorar la glucosa después de comer?

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Diferencias entre la glucosa en ayunas y después de comer

La glucosa dos horas después de comer es uno de los parámetros más importantes para el manejo de la glucosa en las personas que tienen prediabetes o diabetes. La meta de glucosa dos horas después de comer es que esté por debajo de 140 mg/dl. En personas con diabetes que usan insulina o que tienen complicaciones, se pueden considerar niveles más altos, según el caso.

La glucosa elevada en ayunas por lo general es una manifestación de resistencia a la insulina.

Factores que afectan la glucosa después de comer

En cambio, la glucosa después de las comidas depende de dos factores principales: 

  1. La cantidad de insulina disponible en el organismo de la persona. Por ejemplo, si la persona tiene mucha insulina (hiperinsulinemia), suele pasar que la glucosa está igual o más baja que en ayunas, a las dos horas después de comer. En personas que no tienen diabetes, por lo general la glucosa sube de 30 a 60 mg/dl después de las comidas y regresa a lo normal (es decir, por debajo de 100 mg/dl) antes de pasadas dos horas después de comer. En cambio, si no hay suficiente insulina, los niveles pueden subir más de 100 mg/dl después de las comidas. 
  2. La cantidad y calidad de los carbohidratos de la dieta. 

Entonces, ¿cómo manejar la glucosa después de comer?

Debido a estos mecanismos, las dos medidas principales son: asegurarse de tener la cantidad adecuada de medicamentos o insulina y manejar la cantidad y calidad de carbohidratos en la dieta.

Para establecer tu tratamiento médico, es aconsejable que lo hagas con apoyo y atención especializada. Además, necesitas establecer metas de tratamiento, para que puedas medir tus resultados y logros.

La medida más práctica: manejar los carbohidratos

Los carbohidratos son todos los alimentos que se convierten en glucosa al ser metabolizados en el cuerpo. Pueden tener sabor dulce o salado. Incluyen alimentos como el pan, las tortillas, las frutas y las verduras.

En realidad, no se trata de dejar de comer, ni de matarse de hambre. Las medidas prácticas incluyen

  •  Modera la cantidad. Una porción de carbohidratos es una unidad (de pan o tortilla, por ejemplo) o media taza de un alimento. Las mujeres pueden consumir de 2 a 3 porciones por tiempo de comida. Los hombres, 3 a 4 porciones por tiempo de comida. Una forma fácil de bajar la cantidad de carbohidratos es bajar los jugos, atoles y bebidas, ya que éstas por lo general solo contienen carbohidratos, sin otros nutrientes útiles para el organismo.
  •  Cuida la calidad de los carbohidratos. Todos los carbohidratos suben la glucosa. Sin embargo, todos los líquidos (atoles, avena, refrescos, licuados) se absorben más rápido. Por ejemplo, comer una naranja entera subirá menos la glucosa que tomar un vaso de jugo.
  • Regula la frecuencia de alimentación. Procura comer en horarios regulares, ya que si te saltas las comidas, puede ser que tengas la glucosa más alta durante el ayuno prolongado. Por otro lado, si comes con mucha frecuencia, sin esperar a que tu glucosa regrese a los niveles normales en ayunas, podrías tener glucosa alta sostenida. Así que si no necesitas hacer una merienda, puedes no hacerla.
  • Por último, recuerda mantener un equilibrio. Necesitas comer carbohidratos, que te aportan muchas vitaminas y micronutrientes. Y también necesitas proteínas y grasas saludables. La combinación de estos grupos de nutrientes es fundamental para manejar bien la glucosa

En resumen, mantener una glucosa dos horas después de comer dentro de las metas de manejo más importantes para reducir las complicaciones de diabetes. La glucosa después de comer responde muy bien a cambios en medicamentos y en la ingesta de carbohidratos. Si deseas más información, contáctanos aquí

 
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