- Una de cada tres personas con diabetes desarrolla enfermedad renal crónica. De ellos, uno de cada tres puede llegar a necesitar terapias de sustitución renal.
Las terapias de sustitución renal son la diálisis peritoneal, la hemodiálisis y el trasplante renal. A pesar de que estas terapias son útiles y pueden asociarse a una buena calidad de vida, lo mejor es detectar los problemas renales, antes de que el riñón falle.
¿Cómo saber si el riñón trabaja bien?
- Cada año, realiza un examen de orina y exámenes de sangre (creatinina, nitrógeno de urea, hematología), como mínimo
- El examen de orina nos indica si hay pérdida de proteínas u otros daños.
- Con los exámenes de sangre calcularemos tu “tasa de filtrado”
- El Sudoscan puede detectar neuropatía autonómica renal, que es muy temprana. Se recomienda hacer un examen anual. Sí, el Sudoscan se usa para detectar neuropatía periférica (en los pies y las manos). Sin embargo, también mide la presencia de neuropatía de fibras pequeñas en los riñones y el corazón.
Medidas básicas para cuidar los riñones
- Mantén tus valores de glucosa, presión arterial y grasas en la sangre lo más normales y estables posible. Para lograrlo, es aconsejable que programes tu consulta médica, por lo menos cuatro veces al año.
- Toma tus medicamentos de forma regular
- Evita los excesos. La moderación (en consumo de agua y sal, por ejemplo), es una buena medicina. En cambio, incluso las cosas saludables en exceso pueden dañar los riñones. En la consulta nutricional te apoyaremos para calcular qué y cuanto de estos nutrientes son ideales para tí.
- Evita automedicarte. Si tienes molestias o dolor de vías urinarias, ¡NO tomes antibióticos ni te recetes tú mismo!. Muchos medicamentos comunes pueden dañar la función del riñón
- Si tienes otras complicaciones de diabetes (por ejemplo, si tienes neuropatía o daño en la retina), chequea tu función renal. Estas complicaciones tienden a presentarse juntas.
En resumen,
La enfermedad renal por diabetes se puede detener si mantienes buen control de la diabetes y de la presión arterial. Incluso si tu función renal está alterada, puedes beneficiarte mucho de estas medidas sencillas. Programa tu consulta para prevenir enfermedad renal aquí